ACTITUD CORPORAL POSITIVA
Por camilo Gutierrez/ Revista farodeportes
La actitud de cada ser humano se mide por la postura y ademanes por eso
aquí les presentamos algunos comentarios
LA POSTURA DEL CUERPO: Si utilizas la postura correcta,
inmediatamente te sentirás bien. La próxima vez que notes que te sientes con
poca energía, observa cómo estás parado o sentado. Es muy probable que te
descubras con la espalda curva hacia adentro y los hombros caídos, esto impide
una buena respiración, lo que a su vez te puede hacer sentir nervioso, incómodo
y con poca energía. Con una buena postura la espalda debe estar relajada y no
debe haber tensión en los músculos. Tu espalda debe mantenerse erecta como si
un hilo tirara de ella.
LA POSICIÓN DE LA CABEZA: Mantenga la cabeza nivelada, horizontal
y verticalmente. También puede utilizar esta posición cuando quiera verse
autoritario con los demás y que quieres que le tomen en serio a ti y a lo que
estés diciendo. En cambio cuando desees verte amistoso y escuchando, en el modo
receptivo, inclina tu cabeza un poco hacia la derecha o a la izquierda. Puedes
cambiar la inclinación de un lado al otro en el curso de la conversación, así
como asentir con la cabeza para alentar a la persona a que siga hablando.
MOVIMIENTOS DE LOS BRAZOS: Con movimientos de los brazos proyectas
lo abierto y receptivo que eres. Los utilizamos para abrazar y para alejar, así
que mantén tus brazos al lado de tu cuerpo o atrás de ti, esto demuestra que no
tienes miedo de lidiar con lo que sea que venga en tu camino. En términos
generales, cuanto más expresivo seas, más tiendes a mover tus brazos
alejándolos de tu cuerpo.
LAS PIERNAS: Estas son el punto más lejano del cerebro y en
consecuencia, son la parte del cuerpo más difícil de controlar conscientemente.
Tendemos a mover las piernas mucho más de lo normal, cuando estamos nerviosos,
estresados o decepcionados. En la mayoría de las ocasiones, especialmente en
entrevistas o juntas de trabajo, lo mejor es mantenerlas lo más quietas
posible. También ten cuidado en la manera en que las cruzas. ¿Las cruzas en las
rodillas o en los tobillos? O ¿Colocas una pierna sobre la rodilla de la otra
en forma de 4? Esto es más cuestión de comodidad que otra cosa, sin embargo ten
cuidado de la última posición, porque generalmente se percibe como la cruzada
de piernas más defensiva que hay, especialmente si lo haces justo después de
que la persona con la que hablas, te dice o hace algo que no te gusta, porque
la tendencia natural es la de tomar el tobillo y apretar, lo que le dice a la
persona la tensión en la que te encuentras.
GESTOS CON LAS MANOS.
Estos son tan numerosos que es
difícil dar una guía. Al colocar las palmas de las manos ligeramente hacia
arriba y hacia fuera, se considera que es una persona abierta y amistosa. Los
movimientos con las palmas hacia abajo generalmente se ven como una persona
dominante, enfática y posiblemente agresiva, especialmente cuando no hay
movimiento o que el brazo se mantenga recto. Esto de las palmas hacia arriba o
hacia abajo es muy importante cuando se saluda a personas que acabas de
conocer, en donde sea apropiado. El apretón de manos deberá ser vertical y
hacia arriba lo que nos llevará a una sensación de igualdad.
DISTANCIA DE LOS OTROS.
El acercamiento o distanciamiento
de la persona con la que estés hablando es crucial, si quieres proyectar las
señales correctas. Si te paras o sientas demasiado cerca y serás marcado como
“ensimoso”, demasiado alejado y serás indiferente y frío y ninguno de los dos
es lo que queremos, así que observa cuando estés en grupo qué tan cerca están
unos de otros. Si te acercas a una persona y esta se aleja, es probable que
estés demasiado cerca para su zona de comodidad, aléjate un poco para relajar
la relación.
LOS MOVIMIENTOS DE LA BOCA.
Estos pueden descubrir toda clase
de claves de cómo nos sentimos. Te muerdes los labios y a veces los torcemos
hacia un lado cuando estamos pensando algo sarcástico o algún comentario de
enojo que no deseamos revelar. Lo más seguro es que será detectado por los
demás, y aunque ellos no sepan esto, sí les llegará la sensación de que no
estás a gusto. También hay diferentes tipos de sonrisas y cada una da su
correspondiente sensación al que la recibe. Con una sonrisa genuina muestras
los dientes y arrugas los ojos.
Tus oídos también son
importantes. Aunque de manera general la mayoría de las personas no los pueden
mover mucho. De todas maneras, si tienes dos oídos y una boca, trata de
utilizarlos en esa misma proporción. Si escuchas el doble de lo que hablas, te
convertirás en un buen comunicador, que sabe cómo controlar una conversación
balanceada sin ser egoísta.

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